
El sucre, nuestra querida moneda de antaño, manoseada, devaluada y enterrada. Para el año en que nací, decían los viejitos (porque yo no me acuerdo) que con dos centavos y medio se podía comprar un almuerzo. Sí, como leyeron, había una moneda de dos centavos y medio, la llamaban "calé" y tengo una. En esa época con un sucre se podían comprar... ¡40 almuerzos! Ya cuando inicié la escuela primaria había perdido un poco su poder adquisitivo pero la caída fuerte y acelerada llegó después. De eso todos los ecuatorianos tenemos conocimiento. No sé cuántos dólares podían comprarse con un sucre en época de las "lauritas", pero su devaluación siguió imparable hasta el 2000, en que cerró con 25.000 sucres por dólar, y el sucre dejó de existir. Para comprar un almuerzo se necesitaban cerca de 50.000 sucres, alrededor de... ¡dos millones de "lauritas"!